Publicado en Bicicleta, de la Administración, nexo causal, nexo causal, Responsabilidad, Responsabilidad patrimonial, velocidad

Accidente de ciclista por mal estado de la calzada. Responsabilidad patrimonial de la Administración

Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, sentencia 382/2008 de 31 marzo (contencioso)

Hechos: accidente de ciclista deportivo en calzada en mal estado y con gravilla. Velocidad de 45 Km/h no era inadecuada

Consideraciones jurídicas: responsabilidad patrimonial de la Administración

“Pues bien, llegados a este punto, y en tesis general, debe tenerse presente que el sistema de responsabilidad de la Administración que establecen los arts. 106.2 de la C. Española, 40 de la L.R.J de 1.957 y 121 de la Ley de Expropiación Forzosa, es un sistema de responsabilidad objetiva, independiente de la culpa o dolo de las autoridades, funcionarios y agentes del ejecutivo, que exige la efectiva realidad de un daño o perjuicio que sea consecuencia del funcionamiento normal o anormal de los servicios públicos en una relación directa de causa a efecto, pero que aparece fundada en el concepto técnico de Ala lesión@, entendida como daño o perjuicio antijurídico que quién lo sufre no tiene el deber jurídico de soportar (sentencias del T.Supremo de 19 de Enero y 7 de junio de 1.988, 29 de Mayo de 1.989, 8 de Febrero de 1.991, 2 de Noviembre de 1.993 y 22 de Abril de 1.994 ).

Pudiendo concluirse, en síntesis, al hilo de lo expuesto, que la ilicitud del daño no requiere de una previa ilicitud en la acción u omisión de algún órgano administrativo, porque incluso si la intervención administrativa es perfectamente licita y permitida por la ley, no hay razón o titulo alguno por los que la propia ley autorice a la Administración para atribuir a la victima, y sólo a ella, las consecuencias perjudiciales de la acción u omisión.” (FD 3).

“Sobre la base de ese entramado general se ha estructurado una compacta doctrina acerca de la cuestión de la responsabilidad patrimonial de la Administración a examen, que en síntesis establece: a) que la cobertura patrimonial de toda clase de daños que los administrados sufran en sus bienes a consecuencia del funcionamiento de los servicios públicos, incluye la total actividad administrativa, abarcando, por tanto, todo el tráfico ordinario de la administración, de ahí que cuando se produzca un daño en el patrimonio de un particular, sin que éste venga obligado a soportarlo en virtud de una disposición legal o vinculo jurídico, hay que entender que se origina la obligación de resarcir por parte de la Administración, si se cumplen los requisitos exigibles para ello, ya que al operar el daño o el perjuicio como meros hechos jurídicos es totalmente irrelevante que la Administración haya obrado en el estricto ejercicio de una potestad administrativa o en forma de mera actividad material o en omisión de una obligación legal; y b) que los requisitos exigibles son, 1) la efectiva realidad de un daño material, individualizado y económicamente valuable, 2) que sea consecuencia del funcionamiento, normal o anormal de los servicios públicos en una relación directa, exclusiva e inmediata de causa a efecto, cualquiera que sea su origen, y 3) que no se haya producido por fuerza mayor o no haya caducado el derecho a reclamar por el transcurso del tiempo que fija la Ley.

Conviniendo resaltar en relación con la problemática del nexo causal (verdadero nudo gordiano de la declaración de responsabilidad patrimonial, dada la doctrina expuesta) que la linea jurisprudencial que venía exigiendo como condición indispensable para tal declaración, que la relación de causalidad entre la actuación de la Administración y el daño fuera no sólo directa, sino también exclusiva, ha evolucionado de manera razonable hasta el punto de no exigir, últimamente, la exclusividad del nexo causal, admitiendo el concurso de causas derivadas tanto de la propia victima como de un tercero, salvo que éstas sean tan intensas que el daño no se hubiera producido sin ella.” (FD 4).

“Así las cosas, en aplicación al caso de la doctrina expuesta, y a la luz del elemento probatorio aportado a las actuaciones, debe la Sala dictar una sentencia estimatoria de la pretensión de nulidad, al considerar la efectiva concurrencia en el supuesto del necesario nexo causal o relación de causalidad entre el daño producido -la lesión padecida por el recurrente- y el incorrecto funcionamiento del servicio público respectivo- el de conservación y mantenimiento del buen estado de la vía de la titularidad de la recurrida-, tal como quedó determinado por la prueba testifical practicada en el expediente administrativo, de la que se desprendió A…la existencia de gravilla suelta sobre el firme de la calzada en una extensión de unos 40 mts… como la causa directa e inmediata de la caída; habiéndose pronunciado en tal sentido, además, el dictamen emitido en el ámbito administrativo por el Consejo Consultivo de Andalucía que determinó como causa del accidente A…la existencia de una importante irregularidad en la calzada, que obligó al ciclista a desviar su rumbo, encontrándose entonces con una zona de unos 40 mts. de gravilla…, añadiéndose que ha sido la deficiente conservación de la carretera la causa directa e inmediata del daño.

Sin que frente a la tan determinante presencia de aquellos elementos sueltos en la vía, haya de resultar relevante la circunstancia de la velocidad -de 40 a 45 kms/h- a la que circulaba el accidentado, en modo alguno inadecuada, dadas las circunstancias de lugar, tiempo y personas afectadas, que -no hay que olvidar- se preparaban para participar en la prueba deportiva del contexto” (FD 5).

Anuncios

Un comentario sobre “Accidente de ciclista por mal estado de la calzada. Responsabilidad patrimonial de la Administración

  1. Además de la doctrina general sobre los requisitos de la responsabilidad patrimonial de la Administración, sobre todo del nexo causal, contenida en esta sentencia, es de resaltar que el Tribunal considera que la velocidad de 45 km/hora del ciclista no era inadecuada, al estarse preparando para una competición. Contrasta esta valoración con la clásica exigencia jurisprudencial de adecuar la velocidad a las condiciones de la circulación.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s