Publicado en Bicicleta, centro del carril, Circulación, concurrencia de culpas, Culpa, culpa de la víctima, reflectantes, Responsabilidad

Atropello de ciclista por la noche, circulando por el centro del carril, desprovisto de luces y reflectantes. Concurrencia de culpas

Audiencia Provincial de Murcia, sentencia 14/2008, de 10 enero (civil)

Hechos: accidente de ciclista  por la noche, circulando por el centro del carril sin luces ni reflectantes

Consideraciones jurídicas: responsabilidad. Concurrencia de culpas

“En cuanto a la concurrencia de culpas, aún cuando la apelante en su escrito de formalización del recurso pide la totalidad de las indemnizaciones y solo subsidiariamente se aviene a su existencia y con carácter mínimo, lo cierto es que en el cuerpo del escrito en ningún caso se argumenta sobre el hecho de que el recurrente no participara con su conducta en el siniestro, sino que sus alegaciones se orientan a defender una inadecuada aplicación de los porcentajes en función del grado de participación de cada uno de los intervinientes, llegando incluso a decir que sería más justo aplicar un porcentaje del 50%. En cualquier caso, del examen de la propia dinámica del accidente, es claro que el perjudicado, conductor de la bicicleta, concurrió con su conducta y en un porcentaje muy elevado, a la causación del siniestro, en cuanto que, con independencia de que no circulara por el arcén existente, no obstante estar practicables según se recoge en el atestado, es de resaltar que lo hacía por el centro del carril, no ladeado a su extremo derecho, en una noche de febrero, sin luces, ni catadiópticos ni prendas reflectantes, tal y como, reiteramos, se recoge en el atestado, no siendo de atender los argumentos de la recurrente dirigidos a cuestionar el hecho de que el ciclista condujera con una total ausencia de señalización óptica, pues el atestado es claro al establecerlo, habiéndose levantado el mismo tras el siniestro y habiendo gozado los agentes que lo elaboraron de inmediación para realizar la pertinente inspección ocular. Así pues, no sólo se estima acreditado que el perjudicado concurrió con su conducta en la causación de los hechos, sino que lo hizo en un elevado porcentaje, estimando ponderado el establecido por la Juzgadora de instancia en su sentencia.” (FD 2).

“Por parte del Consorcio de Compensación de Seguros se impugna la sentencia de instancia invocando que existió culpa exclusiva de la víctima, lo cual ha de ser desestimado, pues, tal y como acertadamente refiere y razona la sentencia de instancia, el conductor del vehículo interviniente en los hechos incidió con su conducta en el desenlace causal y las consecuencias dañosas sobrevenidas al no utilizar alumbrado de largo alcance que le hubiera permitido ver y reaccionar con mayor antelación, no debiendo olvidar que el concepto de culpa exclusiva supone la ausencia de injerencia culpable de conductor del vehículo, lo que no acontece en el supuesto enjuiciado.” (FD 3).

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