Publicado en Bicicleta, concepto, Prueba, Valoración y revisión judicial, Vía principal, velocidad

Accidente de menor en bicicleta por vía principal impacta contra coche saliendo de vía de servicio.

Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife, sentencia 105/2010, de 25 octubre (civil)

Hechos: menor en bicicleta por vía principal que impacta con delantera de un vehículo saliendo de una vía de servicio

Consideraciones jurídicas: valoración de los hechos. Velocidad y rango de las vías

“Pero no estamos ante un supuesto de declaración de inexistencia del hecho por la sentencia penal ni de sentencia penal condenatoria, que vinculan a la jurisdicción civil en cuanto a aquellas afirmaciones fácticas declaradas probadas que sean integrantes del tipo; es más, en un supuesto análogo al presente, en que se impugnó la sentencia recurrida por no haber apreciado la excepción de cosa juzgada producida por la sentencia penal firme absolutoria del juicio de faltas precedente, la cual consideró que el hecho dañoso se había debido a la culpa exclusiva de la víctima, la STS de 20-2-2008, rechazó el motivo de impugnación y reiteró la doctrina de la Sala en el sentido de que solamente atribuye los efectos de la cosa juzgada en materia de responsabilidad civil a la sentencia penal condenatoria, no a la absolutoria, que tan sólo vinculará a la jurisdicción civil, como por demás dispone el art. 116 LECrim . y constantemente viene declarando la jurisprudencia de la Sala, cuando declare la inexistencia del hecho del que la acción civil hubiera podido nacer, precisando dicha sentencia a que la atribución de culpa exclusiva de la víctima es en definitiva un juicio de valor, no una declaración puramente fáctica, y que “Buena prueba de todo ello es que al delimitar el ámbito del recurso de casación en materia de responsabilidad civil contractual la jurisprudencia de esta Sala considera cuestiones de hecho las relativas a la acción u omisión y sus circunstancias, o a la existencia o inexistencia del daño, y cuestiones de derecho, en cambio, el juicio sobre la culpa o negligencia y el relativo a la relación de causalidad ( SSTS 31-1-97 , 29-5-98 , 4-6-01 , 7-6-02, 4-11-04 y 31-10-06, entre otras muchas)”.

En consecuencia, no hay obstáculo procesal para apreciar y valorar los hechos de modo diferente en esta jurisdicción civil” (FD 2).

“Después del examen de lo actuado en el procedimiento, la Sala no puede compartir la apreciación de los hechos de la sentencia recurrida, que se basa fundamentalmente en un informe pericial de parte y bastante apodíctico, porque se trata de una incorporación por parte del conductor demandado a vía preferente y, aparte de la declaración del otro menor que circulaba detrás de su amigo, también en bicicleta, del examen del atestado levantado por la Policía Local, e incluso de los datos relativos a la ordenación el tráfico que figuran recogidos en el informe aportado por la demandada, se constata sin duda que el conductor del vehículo pick-up demandado, que impacta con el frente del vehículo a la bicicleta conducida por el menor, se incorporaba a una vía principal desde una de acceso, que puede calificarse de mero servicio para las fincas colindantes puesto que no tiene salida al otro extremo, lo que se advierte mediante la correspondiente señal vertical, en cuyo caso, el art. 26 de la Ley sobre Tráfico, Circulación de vehículos a motor y Seguridad Vial, Real Decreto Legislativo 339/1990, de 2 de marzo, y el art. 72 del Reglamento General de Circulación , aprobado por Real Decreto 13/1992, de 17 de enero, redacción que permanece en el Reglamento aprobado por Real Decreto 1428/2003, de 21 de noviembre, disponen que el conductor de un vehículo que pretenda incorporarse a la circulación deberá cerciorarse previamente, incluso siguiendo las indicaciones de otra persona en caso necesario, de que puede hacerlo sin peligro para los demás usuarios, cediendo el paso a otros vehículos y teniendo en cuenta la posición, trayectoria y velocidad de éstos, y lo advertirá con las señales obligatorias para estos casos, y aunque en el momento del accidente no hubiera señalización de ceda el paso, pero sí después, como posteriormente se aprecia en las fotos incorporadas al informe de parte de la aseguradora, deviene patente de lo expuesto que el rango de las vías que se interseccionan, además sin conformar un cruce propiamente dicho, es muy diferente siendo el conductor del vehículo demandado quien accede a una vía principal por la que circulaba la bicicleta que gozaba de prioridad, careciendo de relevancia la alegada velocidad de la bicicleta en virtud de lo prescrito en la norma, además de la consideración de la menor velocidad que mecánicamente puede alcanzar la bicicleta; y no sólo los reglamentos, es decir el citado art. 72 , sino el sentido común y una diligencia ordinaria determinan que el conductor que pretenda acceder observe con la mayor atención la preferencia a favor de la de mayor rango, como viene siendo de inveterada aplicación por los tribunales, lo que cabe inferir que no ha observado el demandado. Es más, la posterior colocación de una señal horizontal de ceda el paso no hace más que confirmar la situación real preexistente.

En consecuencia, ha de declararse la responsabilidad del conductor demandado y de la compañía aseguradora del vehículo.” (FD 3).

NOTA: El conductor fue absuelto en la jurisdicción penal y declarado exento de responsabilidad civil en primera instancia civil.

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