Publicado en Prueba, Valoración y revisión judicial

Ciclista por arcén atropellado por coche que lo adelantaba. Revisión judicial de la prueba

Audiencia Provincial de Madrid, sentencia 330/2011, de 18 noviembre (penal)

Hechos: ciclista por arcén que es alcanzado por coche que lo adelantaba

Consideraciones jurídicas: presunción de inocencia, revisión judicial de la prueba

La función revisora encomendada al Tribunal de apelación, respecto de la posible vulneración del derecho a la presunción de inocencia, consagrado en el artículo 24.2 de nuestra Constitución , ha de limitarse a la comprobación de tres únicos aspectos, a saber: Que el Juzgador de Instancia dispuso, en realidad, de material probatorio susceptible de ser sometido a valoración. Que ese material probatorio, además de existente, era lícito en su producción y válido, por tanto, a efectos de acreditación de los hechos. Que los razonamientos a través de los cuales alcanza el Juez de Instancia su convicción, debidamente expuestos en la sentencia, son bastantes para ello, desde el punto de vista racional y lógico, y justifican, por tanto, la suficiencia de dichos elementos de prueba (véanse en tal sentido, entre otras muchas, las sentencias del Tribunal Supremo, Sala 2ª, de 26 de febrero de 2.003 y de 29 de enero de 2.004 ).

En definitiva, como establece el Tribunal Supremo (entre otras Ss de 2 de Marzo , 17 de mayo y 4 de junio de 1.996 ) para que pueda ser apreciada en el proceso penal una vulneración del derecho fundamental a la presunción de inocencia se requiere que en la causa exista un vacío probatorio sobre los hechos que sean objeto del proceso o sobre alguno de los elementos esenciales de los delitos enjuiciados, pese a lo cual se dicta una sentencia condenatoria. Si, por el contrario se ha practicado en relación con tales hechos o elementos actividad probatoria revestida de los requisitos propios de la prueba de cargo, con sometimiento a los principios procesales de oralidad, contradicción e inmediación, no puede estimarse la violación constitucional basada en la presunción de inocencia, pues las pruebas así obtenidas son aptas para destruir dicha presunción, quedando sometidas a la libre y razonada valoración del Tribunal de instancia, a quien por ministerio de la ley corresponde con exclusividad dicha función ( artículos 741 de la LECRim.y 117 3 de la Constitución Española). (…).

Con respecto al error en la apreciación de la prueba ha de señalarse que una vez producida la actividad probatoria de cargo ante el Tribunal Juzgador en términos de corrección procesal, su valoración corresponde al mismo, conforme al art. 741 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal ; dar más credibilidad a un testigo que a otro o decidir sobre la radical oposición entre denunciante y denunciado, es tarea del Juzgador de instancia que puede ver y oír a quiénes ante él declaran ( sentencia del Tribunal Supremo de 26 de marzo de 1.986 ), si bien la estimación en conciencia no ha de entenderse o hacerse equivalente a cerrado e inabordable criterio personal e íntimo del juez, sino a una apreciación lógica de la prueba, no exenta de pautas y directrices de rango objetivo. Por todo ello, la credibilidad de cuantos se manifiestan en el Juicio Oral, incluso con un contenido distinto a lo que se expuso durante la instrucción, es función jurisdiccional que solo compete al órgano juzgador ( sentencia del Tribunal Supremo de 3 de noviembre y de 27 de octubre de 1.995 ). (FD 1).

“Valoración que comparto plenamente, a lo que tan solo debo añadir que de la ubicación de los daños habidos en el vehículo y en la bicicleta, se desprende no que esta última, inopinadamente se fuera hacia el coche, sino que éste alcanza con su parte delantera a la bicicleta, los daños en el coche se sitúan como se indica en el atestado en el ángulo anterior derecho.

Por último indicar que aun cuando efectivamente, parece ser que el ciclista no circulaba exclusivamente por el arcén, sino sobre la línea continua del margen derecho, por las razones que se indican en la sentencia, lo cierto es que la colisión se produce cuando el vehículo del hoy condenado se cruza con otro que circula por la misma vía en sentido contrario, justo cuando intentaba adelantar a la bicicleta, y es en ese momento cuando ve reducido el espacio para realizar la maniobra que pretendía, resituándose en el carril y golpeando de ese modo a la bicicleta. Es esta la razón por la que se produce el golpe.” (FD 2)

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