Publicado en alquiler de bicicletas, Bicicleta, carga de la, Culpa, culpa de la víctima, piezas defectuosas, prescripción, Prueba, Responsabilidad, Responsabilidad contractual, tipos

Caída por rotura de cadena de bicicleta de alquiler. Prescripción. Responsabilidad. Carga de la prueba

Audiencia Provincial de Asturias, sentencia 313/2012, de 20 julio (civil)

Hechos: Caída por rotura de cadena de bicicleta privada de alquiler. Reclamación después de 12 años del accidente

Consideraciones jurídicas: Prescripción. Responsabilidad, via de reclamación. Carga de la prueba

“Reitera, en primer lugar, la parte recurrente la procedencia de la excepción de prescripción, basándose para ello en el plazo de tres años que se dispone en el art. 121 de la Ley 22/1994 , de 6 de julio, de responsabilidad civil por los daños causados por productos defectuosos vigente en el momento de ocurrir los hechos. Mas soslaya en la argumentación de este motivo las razones dadas por el juzgador “a quo” en su resolución, que son plenamente compartidas por la Sala, y que consisten, de un lado, en que el actor en la demanda no basa su pretensión en la citada legislación sino en los artículos del CC relativos a las obligaciones y contratos y en el amparo de la Ley General de Defensa de Consumidores y Usuarios vigente en el momento de ocurrir los hechos y, además, acota con el ámbito de aplicación de la Ley 22/94, que en su artículo 1 ciñe la responsabilidad a los fabricantes e importadores, actividades ambas que no concurren en la entidad demandada, que, como ya se dijo, alquiló dos bicicletas al actor y a su novia para efectuar una ruta por la Senda del Oso, por lo que, como señala el juzgador de primera instancia, la intervención que tuvo la demandada fue la de suministrar un servicio.

En segundo lugar, se alega por el recurrente error por parte del juzgador al no aplicar, o aplicar erróneamente, la jurisprudencia que sostiene la necesidad de la prueba de la concurrencia de una conducta generadora del daño por parte de la demandada. En este sentido se discrepa del juzgador “a quo”, que en el fundamento jurídico cuarto de su resolución imputa la responsabilidad en el accidente a la demandada al haberse producido aquél por la ruptura de la cadena de la bicicleta y ello a pesar de que la demandada lo que sostuvo es que el accidente ocurrió por la salida del elemento de propulsión de su ubicación. Además señala que el juzgador le imputa la responsabilidad por no haber acreditado un adecuado cuidado y mantenimiento de las bicicletas más allá de afirmar y demostrar, como se hizo, que se trataba de bicicletas nuevas. Con ello, sostiene el apelante, el juzgador ha trasladado a la parte demandada la prueba de que no se produjo acción u omisión alguna generadora del daño y se señala por la parte apelante que ha de tenerse en cuenta que la demanda se presentó 12 años después de haber ocurrido los hechos, no habiendo indicado el actor, en el atestado realizado ante la Guardia Civil cinco días después de ocurrir el accidente, ni el modelo ni el color de la bicicleta y considera que es insuficiente la declaración de la testigo de los hechos, que cuando el accidente era novia del demandante, con el que se casaría meses después y del que en la actualidad se encuentra divorciada y alega que esta testigo tiene además un interés en el pleito en cuanto la indemnización a percibir por el actor sería ganancial y concluye este motivo que era al actor a quien le competía acreditar que la bicicleta no estaba en buen estado.

El presente motivo del recurso ha de ser rechazado y ello por las siguientes consideraciones: en primer lugar, y aunque la demandada mantenga que las bicicletas estaban en perfecto estado y que eran nuevas, la testigo que declaró en los autos manifestó que no lo eran, no pudiendo estimarse acreditado que lo fueran por el hecho de presentar dos facturas, pues parece lógico concluir que un centro como el que regía la demandada y que ofrecía, entre sus servicios, el alquiler de bicicletas para la realización de rutas como la de la Senda del Oso, tuviera un número de bicicletas superior a las tres cuya adquisición se acredita documentalmente, máxime cuando es habitual que este tipo de actividad se efectúe por un grupo o en familia, siendo la prueba del número de bicicletas que tenía la demandada para la prestación del servicio referido de más fácil probanza para la demandada que para el actor; en segundo lugar, respecto a la determinación del modelo de bicicleta, también sobre este extremo tenía mayor facilidad probatoria la demandada, pues parece lógico que exista algún registro sobre el alquiler de bicicletas que se realiza, número de ellas y descripción del modelo; en tercer lugar, las afirmaciones de la recurrente no se compadecen con el tenor de los preceptos citados en la recurrida, pues ciertamente la Ley 26/1984 General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios en su art. 1.2 disponía que era de aplicación la referida Ley a “las personas físicas o jurídicas que adquieren, utilizan o disfrutan como destinatarios finales, bienes muebles o inmuebles, productos, servicios, actividades o funciones cualquiera que sea la naturaleza pública o privada, individual o colectiva de quienes los producen, facilitan, suministran o expiden”, disponiendo el art. 25 de la Ley citada que “el consumidor y el usuario tienen derecho a ser indemnizados por los daños y perjuicios demostrados que el consumo de bienes o la utilización de productos o servicios les irroguen, salvo aquellos daños y perjuicios que estén causados por su culpa exclusiva o por la de las personas de las que deba responder civilmente” y, por último, el art. 26 dispone que “las acciones u omisiones de quienes producen, importan, suministran o facilitan productos o servicios a los consumidores o usuarios, determinantes de daños o perjuicios a los mismos, darán lugar a la responsabilidad de aquéllos a menos que conste o se acredite que se han cumplido debidamente las exigencias y requisitos reglamentariamente establecidos y los demás cuidados y diligencias que exige la naturaleza del producto, servicio, o actividad”. Pues bien, en el presente caso, tanto el actor en la declaración ante la Guardia Civil, efectuada cinco días después, como su acompañante en el acto del juicio mantuvieron que el accidente se produjo por haberse roto la cadena de la bicicleta, sin que la afirmación efectuada por la recurrente, y a la que nos referimos en líneas precedentes, resultara avalada por prueba alguna, y ello a pesar de manifestar en la contestación a la demanda: “resulta significativo el hecho de que la cadena de la bicicleta fuera colocada “in situ” por la persona encargada de su recepción, sin que fuera necesario siquiera llevarla al taller de reparación”, habiendo podido proponer como testigo la parte a esa persona a la que se hace referencia en el escrito de contestación, lo que no hizo. Asimismo de los preceptos citados se infiere que es al demandado a quien compete acreditar que concurre culpa exclusiva del perjudicado o que se han cumplido debidamente las exigencias y requisitos reglamentariamente establecidos y los demás cuidados y diligencias que exige la naturaleza del servicio de alquiler de bicicletas o, finalmente, como señala el juzgador “a quo”, que el riesgo que se produce sea un riesgo usual o reglamentariamente admitido en condiciones normales y previsibles de utilización ( art. 3 de la Ley General de Defensa de los Consumidores y Usuarios ). Pues bien, toda vez que el demandado no ha realizado tal prueba, se está en el caso de desestimar el citado motivo del recurso.” (FD 2).

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Un comentario sobre “Caída por rotura de cadena de bicicleta de alquiler. Prescripción. Responsabilidad. Carga de la prueba

  1. Llama la atención esta sentencia, porque la demanda se presenta doce años después de ocurridos los hechos. Aunque el asunto no esté prescrito, dada la vía procesal utilizada (responsabilidad contractual), no cabe duda de que la facilidad probatoria que se imputa a la empresa de alquiler no lo es tanto cuando ya ha transcurrido tanto tiempo, y cuando la única testigo tiene un interés directo en la reclamación.

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